La palabra ‘hacker’ se encuentra en boca de todos. Existen diferentes
puntos de vista en cuanto a su función en la sociedad. Existen varios
tipos de hackers diferenciados por sus intenciones y métodos. Por esta
razón se hace tan extensa su clasificación, que, en muchas ocasiones, va
más allá del umbral entre el bien y el mal. Sin embargo, los más
reconocidos se agrupan en dos categorias: ‘white hat’ hackers y ‘black
hat’ hackers.
La denominación ‘white hat’ hackers (hackers de sombrero blanco, o
hackers éticos) proviene de la identificación de los héroes de las
antiguas películas del viejo oeste, en donde quienes pertenecían al
bando de los buenos utilizaban sombreros de este color, diferenciándose
así de los villanos quienes utilizaban la prenda en color negro. Estos
héroes del ciberespacio se encargan de penetrar la seguridad de las
empresas para encontrar vulnerabilidades y así lograr prevenirlas. Por
lo general, se desempeñan como consultores de seguridad y trabajan para
alguna compañía en el área de seguridad informática.
En contraposición se encuentran los ‘black hat’ hackers o hackers de
sombrero negro quienes constantemente andan buscando la manera de romper
la seguridad tanto de empresas como individuos con el fin de sacar
provecho económico, político o estratégico de la información que
obtienen.
Según Emanuel Abraham, Ethical Hacker de la empresa Security
Solutions & Education (SSE), representantes para Colombia de EC
Council (Consejo Internacional de Comercio Electrónico): “el hacker o
pirata informático de hoy puede ser un simple curioso o un estudiante,
así como el más peligroso criminal profesional. La diferencia principal
es que el hacker de sombrero negro busca vulnerar sistemas sin permisos,
para robar datos, espiar, destruir información, modificar páginas web o
algún otro ciberdelito”.
El ejecutivo agregó que ”el hacker ético trabaja en encontrar
estas vulnerabilidades para que no sean explotadas por otros hackers.
Trata de adelantarse e identificarlas antes que los criminales”.
El hacking ético es una herramienta de prevención y protección de
datos. Lo que se pretende es estar constantemente adelante de aquellos
que nos intentan agredir haciendo pruebas y ataques propios con la ayuda
de los expertos informáticos, los cuales han sido entrenados en la
mentalidad delictiva de los piratas informáticos así como en las
diferentes técnicas de ataque digital.
El hacking ético “es la utilización de los conocimientos de
seguridad en informática para realizar pruebas en sistemas, redes o
dispositivos electrónicos, buscando vulnerabilidades que explotar, con
el fin de reportarlas para tomar medidas sin poner en riesgo el sistema”, explica Abraham.
Por esta razón “un hacker ético hace ‘pen tests’ o pruebas de
penetración, buscando vulnerabilidades en el sistema: escalar
privilegios, encontrar errores y malas configuraciones, utilizando tanto
sus conocimientos en informática así como un gran abanico de
herramientas, y de esta manera, pasar un reporte para que se tomen
medidas,” agrega Abraham.

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